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Ponencia cdm sep11

Posted on: December 21, 2011

Gratuidad y responsabilidad. La catástrofe silenciosa.

Bertha Alicia Sandoval Franco

 

Antecedentes

México, ante una historia quebrada por la conquista, ha tenido que recrear una identidad y una visión en la que de alguna manera se integren los elementos de su historia y los de su presente. Ante la falta de una tradición propia, influencias externas forjaron la ideología educativa del siglo XIX y consolidaron  los lineamientos que aún son vigentes: laicidad, gratuidad y obligatoriedad.

Este proyecto tiene como origen el discurso neoliberal y reformista que imperaba en el gobierno incipiente. Las razones por las que se hicieron ajustes en las políticas educativas respondieron a las necesidades más concretas de ese contexto histórico: la alfabetización, el bilingüismo, la presencia de la población que migraba a las ciudades. Ante los rápidos cambios sociales, la infraestructura educativa tiene que responder atendiendo los elementos más urgentes sin necesariamente hacer una planeación o construir una visión.

Esta es la base de la filosofía educativa mexicana actual pero no hay que olvidar que para ese momento, ya se había establecido una tradición docente diferente a la de otros países por las marcas ideológicas de la hermenéutica de la colonización. Circunstancialmente, la difusión del conocimiento se centró en las imágenes más que en la palabra, con un maestro que es autoridad moral e intelectual y un alumno que sólo puede saber lo que este maestro enseñe.

De esta manera se elimina la participación, la interpretación y cualquier rebeldía que pudiera obstaculizar el avance cultural impuesto. También, se establece el orden discursivo del poder y la moral.

Los posteriores movimientos sociales del país tambalearon este discurso, pero no borraron la tradición ya aceptada como la dinámica normal. En el siglo XX se implementaron algunos proyectos como el que José Vasconcelos propuso para llegar a la  iluminación y libertad por medio de la promoción de la lectura. Este movimiento generará más aversión que apoyo por la educación, los libros y el discurso gubernamental.

En esta época también se propone una educación del saber hacer para encaminar a México al progreso por medio del aprendizaje técnico y tecnológico y esta es la herencia más tangible de las propuestas ateneístas.

Las  consecuencias aún se viven en el analfabetismo funcional, el bajo índice de lectores y la cantidad de egresados sin capacidad de liderazgo.

La historia de la educación en México está llena de programas lejanos de la realidad de los estudiantes, plagada de conflictos con los maestros y el sindicato y agobiada por los sufrimientos administrativos y presupuestales.

La gratuidad respondió a una circunstancia y en origen citaba “a los pobres”. Tal vez no como la intención original, promovió un discurso interpretado posteriormente como paternalista. Los mexicanos de ese momento, despojados de su contexto, ante la necesidad de ser reorientados en un nuevo camino, requirieron de la mano de los constructores de la nueva identidad nacional. Habría que preguntarse si los mexicanos del presente están en la misma situación. Tal vez los de Baja California sí.

Sobre la responsabilidad

El concepto de responsabilidad es difícil  de definir en ese contexto paternalista y populista. En el entorno de una escuela como Cecyte Cachanillas, la responsabilidad es un tema que elude la practicidad. En los padres y estudiantes abundan los pretextos y las inconsistencias, muchas de ellas surgidas por la guía de los líderes de la comunidad que usurpan funciones e inscriben y aceptan documentos en nombre de la escuela sin dar seguimiento. En la mayoría de los casos, no se considera que la institución designada para este trabajo sea la escuela y el desorden se hace evidente sólo ante verse afectado en los intereses personales.

Al parecer, es más grande la necesidad de figurar que la de asumir la responsabilidad de dar seguimiento a las tareas asociadas a la educación. Ante una comunidad que espera que la solución surja de factores externos, el desorden y la falta de conciencia y visión imperan.

¿Cuáles son los factores que puedan hacer de la responsabilidad una tarea tangible de cada individuo? Las razones “no me dijeron”, “no sabía”, “no creí”, “no me avisaron”, constituyen el léxico diario en las escuelas y se adjudican regularmente a los estudiantes. No obstante ¿qué hacer cuando estas son también las frases que usan los padres, los maestros y los directivos?

¿En qué medida es posible asignar una responsabilidad si no es posible identificar quién es el responsable? El gobierno promete, el ciudadano espera quejándose y el sistema se colapsa porque no hay acciones. Sólo se permite la respuesta ante las contingencias y las soluciones no permanentes y que a la larga crean más problemas.

Las escuelas, en su imagen, en su personal, en su planeación y administración son el ejemplo de orden, coherencia y responsabilidad que los estudiantes deben seguir incluso si en ningún otro contexto de su vida lo encuentran. Esto es especialmente contundente en las comunidades en situaciones de pobreza y delincuencia.

Como complemento, los padres tendrían que prepararse para cuando llegue el momento de enviar a los hijos a la escuela. Si esperan que el estado sea responsable por la educación de sus hijos, la conceptualización de la educación en casa es difusa. Claro, siempre habrá reclamos, puesto que si esperan que alguien más se encargue de formar y corregir a sus hijos por un bajo o ningún costo, lo mínimo que pueden hacer es exigir que lo hagan bien.

En Baja California, los cambios que de origen se concibieron como paulatinos se han dado de golpe dejando a las escuelas en un estado de incertidumbre y a los padres con un arma sin instructivo. Con ésta, llegan a las direcciones con la absoluta seguridad de que la gratuidad va acompañada de la omisión de trámites y formularios. La exención de pago se ha convertido en un derecho al que se ha despertado súbitamente y que, ahora sí con urgencia, hay que exigir.

¿Cuál es el verdadero concepto de la gratuidad? ¿Cuál es la imagen de las cosas de bajo costo o  gratuitas? ¿Es una escuela sin recursos y con un sobrecupo disparado la mejor opción para la educación en Baja California?

Tras el triunfo político de la gratuidad hay que preguntarse si hay un plan para responder a las consecuencias. Tras la satisfacción de no tener que pagar colegiatura, habrá que preguntarse qué más se obviará, tras la alegría de ir gratis a la escuela está la tristeza de la falta de pavimento, luz, seguridad, transporte, biblioteca y computadoras. El interés por estudiar está en oposición con el interés de evitar asaltos u otros casos de violencia.

Precisamente en las escuelas ubicadas en las zonas de mayor marginación y donde los estudiantes están más expuestos a la delincuencia, donde el nivel de motivación y autoestima está por los suelos, donde abundan los hogares en conflicto,  es donde hay una imagen más desordenada y arbitraria porque la falta de recursos, planeación y control es  prácticamente descarada.

Aunado a lo anterior, los recortes significan también menos sueldos y capacitación. Si un maestro gana poco, no tiene material, trabaja en una escuela a medio terminar y en una zona de difícil acceso, poco interés tendrá en despertar en el alumno las ganas de salir adelante porque él mismo, obviamente, no está adelante.

En conclusión, la gratuidad no es gratis. Alguien tendrá que pagar por ella. Si bien a futuro, con los índices de analfabetismo funcional en crecimiento, el desempleo, la corrupción, el incremento de la población sin ocupación y el desastre social y de identidad que amenaza a este país. O bien, en lo inmediato en el incremento de los impuestos.

Otras alternativas

Si las escuelas no pueden sostenerse con las aportaciones del estado y las propias, ¿quién podrá ayudarlas? Si se considera que el camino es la vinculación y el apoyo por medios externos, es debatible si la cultura de Baja California está lista para sostener una fundación estado-empresas en las que las aportaciones sean equiparables. Sobre todo, habría que preguntarse si al estado le interesa desembarazarse de la encomienda de la educación y del poder discursivo que esto representa.

Podría sostenerse también que existe la selectividad darwiniana (que para eso somos laicos)  y aceptar que no toda la población debe tener acceso a la educación media superior y a la superior y que esto es bueno también para el funcionamiento de una sociedad. Si todas las personas tienen un título universitario también hay que plantear que encuentren un empleo correspondiente, lo que nos pone en camino de una nueva discusión.

Otra opción, tal vez descabellada, es trabajar. ¿Cuántas personas han trabajado y estudiado al mismo tiempo? También es un elemento de éxito tener una filosofía de trabajo y esfuerzo por conseguir los objetivos. Ya las escuelas han creado horarios para beneficiar a los estudiantes que trabajan y en un acuerdo tácito, los profesores los apoyan.

Podría implementarse el crédito universitario que se ofrece en los sistemas universitarios de otros países, podríamos seguir ofreciendo descuentos planeados y justificados, convenios, becas y exenciones siempre y cuando no nos olvidemos de la normatividad, la transparencia y el seguimiento pertinente.

En el sistema Cecyte, se han extendido hasta lo absurdo las oportunidades para que los alumnos continúen estudiando. Convenios, segundas, terceras, cuartas, quintas oportunidades para inscribirse, para hacer exámenes extraordinarios, para comprar el uniforme, para entregar tareas, para portarse bien.

¿Cómo se puede medir el valor que esto agrega al producto final, que es el egresado que estudia o trabaja? ¿Cuál es el límite si acaso el interés es que los egresados sean personas que tienen  conocimientos pero también son responsables, asertivos y honestos?

Hay alrededor de 4200 solicitudes de exenciones de pago en los Cecyte del estado, más un descuento del 25% que ya se les otorgó al resto de los estudiantes. Esto significa disminuye drásticamente sus ingresos. Los proyectos de infraestructura deberán esperar y se afectará en todos los rubros a los alumnos: menos libros, menos seguridad, menos lámparas, menos pisos, menos actividades. Habrá que preguntarnos si solamente con la brillantez de los maestros y el entusiasmo de los promotores de la gratuidad es suficiente para hacerlos triunfar en competencias, evaluaciones, universidades, trabajos y la vida.

De cualquier manera, incluso considerando estos ingresos, este sistema se encontraba de antemano en desventaja por los recortes presupuestales, así que será especialmente golpeado por la gratuidad.

La catástrofe silenciosa es favorecer las voluntades políticas sobre la evidencia de las situaciones reales y sacrificar la calidad de cientos de alumnos por adjudicarse un triunfo de voz, ya no tanto de voto porque los que realmente están sobre la cresta de la ola ni siquiera son los que propusieron la gratuidad si no los que tienen a las comunidades en su poder carismático.

No es posible cerrar este trabajo con una nota esperanzadora porque en general la población ha aceptado la desilusión, el conformismo y la corrupción como medio para solucionar hasta los trámites básicos. Este acuerdo no verbal lo saben los alumnos. Habrá que avisarle a Vasconcelos que su Raza Cósmica prácticamente ha desaparecido porque a esta generación trascender esas barreras será  prácticamente imposible.

1 Response to "Ponencia cdm sep11"

Maestra, Felicidades por exponer de una manera tan sencilla, amena, asertiva y valiente la problemática que nos aqueja como parte del engrane educativo de esta comunidad.
Me enorgullece pertenecer a su equipo de trabajo y estoy en la mejor disposición de aportar, no lo que tengo, sino lo que necesitamos en nuestro plantel.

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  • anlamakespanol: Hola. Creo que sería interesante leer un poco sobre la guerra florida y hacer una comparación. Tal vez con algunos textos de literatura náhuatl. Pu
  • cecilia: el análisis es exhaustivo y muy bien logrado. tengo que escribir un trabajo sobre este cuento, me podrías dar algunos consejos?
  • Sylvia Bibriesca Rojas: Maestra, Felicidades por exponer de una manera tan sencilla, amena, asertiva y valiente la problemática que nos aqueja como parte del engrane educati

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